martes, 9 de junio de 2020

AD LUCMEN - LOS CIEGOS. Obra de Rebeca Matte Bello.

REBECA MATTE BELLO. Obra: Los Ciegos [AD LUCEM]
Fotos personales tomadas el 9 de enero de 2019.
Se encuentra ubicada en el PATIO 68.
RECURSOS
Obra de la gran escultora Rebeca Matte Bello, nacida en Santiago en 1875, fue la primera mujer chilena escultora, en 1918 fue nombrada profesora de la Academia de Bellas Artes de Florencia, cargo que nunca antes había sido otorgado a un extranjero y menos a una mujer, falleció en Paris en 1929, su hermoso legado artístico la ha convertido en una mujer que ha trascendido en el tiempo.
Esta escultura se ubica en la parte posterior del mausoleo donde descansan sus restos juntos a los de su esposo Pedro Iñiguez, es su último trabajo realizado, el que entregó para que fuera puesto en su propio sepulcro.
La obra, fue premiada en Berlín, se inspira en la obra homónima de 1890 del dramaturgo belga Maurice Maeterlinck y en el Paraíso Perdido de 1667 del poeta Inglés John Milton.
Muestra a la pareja humana expulsada del paraíso, donde un hombre conduce a una mujer muerta hacia la luz y los dos van con los ojos cerrados y las manos tomadas avanzando con temor hacia horizontes desconocidos y hacia la luz, Ad Lucem como dice la inscripción del pedestal que sostiene la estatua.
Es una obra de profunda psicología y de un inmenso contenido humano, representa la “era de las tinieblas” que había traído la Primera Guerra Mundial
Concebida en 1916, es la obra cumbre de su autora, como un símbolo de una humanidad que avanza sin horizonte.
En memoria de su legado y como reconocimiento a una de las escultoras más importantes y talentosas de la historia del arte chileno, el año 1992 el Ministerio de Educación creó la distinción Rebeca Matte, la que se otorga a las escultoras chilenas que alcanzan renombre por su talento, tal como lo hizo la eterna artista en su época.
https://www.flickr.com/photos/0_miradas_0/31541529275




KAISER SCHICKEDANTZ. Obra de Tótila Albert

FAMILIA KAISER SHICKEDANTZ.
Fotos personales tomadas el 11 de enero de 2020.
Imagen de una madre separada de su hijo por la muerte. Obra del escultor chileno TÓTILA ALBERT (Nació en Santiago de Chile el 30 noviembre 1892 y muere en la misma ciudad el 27 de septiembre de 1967) Esta obra se encuentra en el Patio 43 y es de bronce.
RECURSO.
El pensamiento estético de Tótila Albert
Las esculturas de Tótila Albert constituyen una obra simbólica que se opuso a la tradición escultórica cercana al realismo mimético. En su búsqueda de expresión a través de la obra artística, Tótila Albert consideraba que la plástica chilena era "capaz de desarrollarse en una forma asombrosa y definitiva para el arte sudamericano, siempre que se libere de las tradiciones huecas de una expresión imitativa. El minero, que está en contacto con la montaña, tiene su ideología adaptada a los volúmenes, y de ahí nace la visión netamente plástica de la vida; y de ahí derivan los escultores, los que nunca surgirán de la planicie. Nosotros vivimos en la montaña y lógicamente tendremos hombres que han de traducir sus sentimientos en volúmenes" ("El escultor Tótila Albert". La Razón. Buenos Aires, 23 de agosto, 1924).
Este giro hacia el simbolismo, en el contexto de la tradición escultórica imitativa chilena, fue celebrado por Gabriela Mistral, quien lo consideró como "una vuelta a la espiritualidad, porque el realismo puro, sin aleaciones, el espeso realismo, es una forma de aplebeyamiento del arte y una expresión de decadencia" ("Gabriela Mistral habla de Tótila Albert". La Nación. La Paz, 29 de octubre, 1939).
Su búsqueda expresiva no se vio reflejada solo en su obra plástica, a lo largo de su vida Tótila Albert escribió dos grandes compilaciones de poesía tituladas El nacimiento del yo, obra de seis tomos escrita en alemán durante su estancia en Berlín, y La epopeya del tres veces nuestro, libro compuesto de 120 cantos en castellano.
Tótila Albert se consideró a sí mismo como el primer poeta de un nuevo género que llamaba informalmente Ich Epos, expresión con la que aludía tanto "al viaje interior o épica del proceso de individuación" como "a una obra en que el proceso de evolución del escritor se viera expresado a través del propio bagaje de su experiencia vivida, siempre individual e irrepetible" (Naranjo, Claudio. Cantos del despertar: Mito del héroe en los grandes poemas de Occidente. Santiago: Editorial La llave, 2002, p. 277).
Además de estas obras que siguen el formato tradicional del libro de poesía, Tótila Albert escribió poemas directamente sobre partituras de "sinfonías clásicas y contemporáneas, siguiendo para ello las intenciones directas e indirectas del compositor" ("Obra escultórica que condensa el espíritu de la época moderna". El Mercurio, Santiago, 26 de diciembre, 1957, p.11).¡
Tótila Albert, sin restringir su creatividad a una práctica artística, buscó en su obra formas de expresión en la plástica, la poesía y la música.




MAURICIO MERINO. Obra de Blanca Merino Lizana

SEPULTURA MAURICIO MERINO.
Foto personal tomada el 11 de enero de 2020
Obra de la escultora chilena BLANCA MERINO LIZANA realizada en el año de 1935. Esta escultura se titula: LIBERACIÓN ya que de una tapa quebrada de la sepultura surge esta figura femenina que es una alegoría del llamado del cielo y que representa en cierta forma la concepción del alma humana que es una mezcla de cuerpo y espíritu y que a través de la muerte, ese espíritu se libera. En uno de los bloques a los pies del alma liberada podemos leer en latín: "NON OMNIS MORIAR"
Blanca Merino Lizana nacIó en Santiago de Chile en el año 1893 y estudió escultura en la Escuela de Bellas Artes y fue su maestro el escultor Virginio Arias.
Se encuentra en el Patio 43 del Cementerio General de Santiago de Chile.



TÓTILA ALBERT SCHNEIDER. Tumba Presidente Pedro Aguirre Cerdá.

TÓTILA ALBERT SCHNEIDER. Obra en la tumba del Presidente de Chile PEDRO AGUIRRE CERDA. Fotos personales tomadas el 9 de enero de 2019
RECURSO.
Tótila Albert. BIOGRAFÍA
Tótila Albert Schneider, escultor. Nació en Santiago, Chile, el 30 de noviembre de 1892. Falleció en la misma ciudad el 27 de septiembre de 1967.
Se trasladó a Alemania en 1915, en plena guerra mundial. Estudió y trabajó en escultura en la Academia de Bellas Artes de Berlín y en el taller de Franz Metzner. Más tarde, decidió alejarse de la influencia de las escuelas para realizar una carrera independiente.
Regresó a Chile en el año 1923. Contando con el respaldo de críticos europeos, realizó una exposición de gran éxito en Santiago. Volvió a Europa en 1929 en compañía de otros artistas que habían sido becados por el gobierno chileno para realizar estudios en Europa. El grupo de sus contemporáneos sería luego bautizado como la Generación del Veintiocho.
Albert se vio obligado a retornar a Chile en 1939, luego de la destrucción de su taller y de sus obras en Berlín durante la Segunda Guerra Mundial. Compartió su gran sensibilidad artística y espíritu humanista con el círculo intelectual chileno de la época, entre los que se contaban Alone, Pablo Neruda, Joaquín Edwards Bello, Gabriela Mistral y Eduardo Barrios quienes elogiaron su creación escultórica y con quienes compartió sus aficiones por la filosofía, la poesía y la música.
En 1953 obtuvo la Cátedra de Escultura en la Facultad de Bellas Artes de La Universidad de Chile.
Realizó importantes obras monumentales en Santiago. Desafortunadamente, el hecho de no contar en Chile con los medios adecuados para vaciar sus proyectos en yeso, en materiales nobles, perjudicaron grandemente la difusión y apreciación de su labor escultórica. El año 2007 fue restaurada su obra La Tierra, perteneciente al Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, gracias al aporte y gestiones del doctor Claudio Naranjo, a quien nombró heredero intelectual de su trabajo artístico.
Albert fue uno de los fundadores de la Asociación Chilena de Pintores y Escultores en 1940, institución que tiene como finalidad agrupar a los artistas plásticos, estimular y difundir la creación artística, dignificar la obra de sus miembros y propender al conocimiento y progreso de la plástica nacional. Además fundó y dirigió una academia de Cultura en el subterráneo del Teatro Maru...
Obras en colecciones públicas
CEMENTERIO GENERAL DE SANTIAGO, CHILE
Sin Título, Sobre la tumba del Presidente de la República Pedro Aguirre Cerda, 1950. Patio 7 por la entrada de Av. La Paz, calle Oriente administración con Infante.
Sin Título, Bronce, 65 x 75 x 2000 cm. Patio 43 al centro, sobre la bóveda de la familia Kaiser



TÓTILA ALBERT SCHNEIDER.

sábado, 6 de junio de 2020

FAMILIA HIRANE

MAUSOLEO FAMILIA HIRANE.
Fotos personales tomadas el 9 de enero de 2019 y el 11 de enero de 2020
Al no ser permitido los entierros en las iglesias de la ciudad, algunas personas construyeron en este cementerio su iglesia propia. Esta es una clara copia adaptada de la Iglesia de San Francisco en el centro de la ciudad. Otras familias poderosos economicamente han reproducido su residencia cotidiana. Muchos de esos palacios y mansiones han desaparecido en la ciudad pero este espacio guarda en cierta manera aquella imagen del pasado.
RECURSO.
UN ESPACIO DE PERMANENCIA INFINITA.
Los mitos y ritos, en tanto creación del ser humano, están sujetos también a las transformaciones de la sociedad y el modo en que ésta enfrenta el tema de la muerte. En la lucha de la humanidad por vencer el inexorable paso del tiempo, que nos llevará a todos hacia un mismo fin, los cementerios se convierten en un espacio de permanencia infinita. Así también, la muerte adquiere una línea distinta cuando lo miramos desde el lado socioeconómico. Basta dar un pequeño vistazo a la distribución de tumbas y mausoleos en el Cementerio General, para concluir que las clases sociales predominan aún después de la muerte. Sin embargo, más allá de un simple tema de estatus, las 86 hectáreas de terreno representan un clarísimo plano a escala: la ciudad de Santiago. El Cementerio está dividido en barrios, ostentados por su respectiva estética, arquitectura, costumbres y fachadas.Así como los santiaguinos han elegido su propia forma de ordenar su urbanización, el Cementerio General la ha repetido, igualándola, semejando sus construcciones y creciendo a un ritmo similar. No es raro encontrar entre los mausoleos reproducciones exactas de la Iglesia San Francisco, de la Catedral o de monumentos a la patria, separados en avenidas, calles más pequeñas, paseos peatonales, jardines y banquillos. El Cementerio es una pequeña ciudad, donde las sepulturas de ricos y pobres se emplazan en sectores tácitamente delimitados, reproduciendo el orden de la ciudad de los vivos. No obstante, esto ha ido cambiando con el tiempo, pues su paso ha revelado las nuevas tendencias: las personas de clase alta ya no son sepultadas en las grandes necrópolis, sino en los nuevos cementerios parque. Así como en vida los santiaguinos se han ido separando cada vez más según su clase social, y los más acomodados han situado sus casas muy lejos del centro de la ciudad (hacia la cordillera), una vez muertos también son enterrados en un contexto de cierto aislamiento, surgiendo así los cementerios parque. Por ello, el barrio alto del Cementerio General está en deterioro; muchos mausoleos, de grandiosa arquitectura y gran ostentación, hoy se caen a pedazos. Aquel sector está prácticamente abandonado, dejando al Cementerio como preferencia actual de la clase media o baja.














FAMIGLIA CAFFARENA. Obra de ANTONIO MORERA.

FAMIGLIA CAFFARENA.

Fotos personales tomadas el 11 de enero de 2020.

Podemos leer en una de epitafio la siguiente frase: EL DOLOR Y LA ASPIRACIÓN. EL DOLOR Y DESCONSUELO DE LA MUERTE.
LA ASPIRACIÓN HACIA EL CIELO INFINITO CON LA FIGURA DE LA MUJER DESNUDA COMO SÍMBOLO DE LA BELLEZA Y LA VERDAD ETERNA" Vía Leonardo. Génova. MCMXXV. RECURSO:
Entre las esculturas que se destacan por su magnificencia, está la del Patio Caffarena (59); enormes bloques de mármol esculpidos por el Escultor Antonio Morera en 1928, que representa "La Aspiración hacia lo Infinito" y "El dolor".




CARMEN LUISA DE MONTES. Iglesia de San Francisco.

Lápida de la tumba de CARMEN LUISA DE MONTES IGLESIA DE SAN FRANCISCO. Fotos tomadas el 12 de enero de 2020.
El patrimonio funerario que encontramos en las principales iglesias coloniales del centro histórico de la ciudad nos permite tener toda una página muy especial la espiritualidad y la actitud religiosa, cultural y económica del pensamiento funerario de aquel tiempo.
RECURSO.
ESPACIO SAGRADO.
Durante la dominación española no existían más cementerios que las propias iglesias (San Francisco, Santo Domingo, San Agustín y Catedral de Santiago), pero estos espacios sólo estaban permitidos para las familias con mayor poder socio económico de Santiago, debido a que sólo ellos podían financiar los gastos al adquirir un espacio sagrado a la hora de la muerte. Detrás de estas costumbres, se encontraba el deseo permanente de alcanzar la salvación, asegurada no tan sólo por una buena vida cristiana, sino también por la vinculación secular establecida entre el espacio sagrado de la iglesia -lugar de comunión con los santos y "Casa de Dios"- y el espacio de entierro, donde el alma y el cuerpo entraban en contacto directo con la divinidad, logrando un lugar en la esperada "vida eterna"(León, 1997, p.26). La marginación del resto de la ciudadanía de los lugares oficiales para la muerte era un tema sin importancia social para los más ricos. El acceso económico y religioso era un importante filtro para alcanzar la paz en el más allá. Antes los más pobres de Santiago, eran sepultados en el Hospital San Juan de Dios o en la calle Santa Rosa o calle de las "las Matadas" y en la capilla la Caridad en la actual calle 21 de mayo. El lado oriente del Cerro Santa Lucia acogió a todos aquellos que no merecían una digna sepultura, eran llamados "disidentes", aquellos que no profesaron en vida la religión Católica. [Página 165]
PAMELA ANDREA GAJARDO NAVARRETE: “Tesis para optar al grado de Magíster en Educación, Mención Informática Educativa” UNIVERSIDAD DE CHILE Facultad de Ciencias Sociales Departamento de Educación. 2017